— ¿Ya murió? ¿Y de qué?
— No supe de qué. Tal vez de tristeza. Suspiraba mucho.
— Eso es malo. Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace.
— No supe de qué. Tal vez de tristeza. Suspiraba mucho.
— Eso es malo. Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace.
RULFO, Juan. (1955) Pedro Páramo.
(via elena-castillo)
(Fuente: lenguadelalma)